Leyendas de Zacatlán

Leyendas de Zacatlán que hemos extractado directamente de los trabajos llevados a cabo por el esfuerzo del Historiador Zacateco Sergio Ariel Casique Salvatierra, Bibliotecario de la Biblioteca Luis Cabrera de la Hermosa Ciudad de Zacatlán de las Manzanas, Puebla, República Mexicana.

Con el permiso del mencionado Sr. Sergio Ariel, colocaremos en esta página dedicada casi íntegra a Zacatlán de las Manzanas, las Leyendas de las cuales tenemos los relatos originales en la Compilación que poseemos y respetando la grafía las iremos colocando una por una para deleite y conocimiento de los amables visitantes, escolares, estudiosos e interesados en conocer un poco más de nuestra región.

"Pequeña Advertencia"

No habiamos querido integrar estas leyendas a nuestra página, porque veiamos que otra página web las tenía publicadas y no es nuestra idea entrar en polémica con nadie, pero después de solicitar la autorización y obtenerla de parte del Sr. Sergio Ariel, estamos en condición de hacerlo y que nuestro público disfrute estos relatos tan hermosos y llenos de emoción.

Atentamente.
El Webmaster
Los Manzanautas.


Leyenda del Dragón de Convento

Siempre se ha contado en la vida cotidiana de los habitantes de Zacatlán sobre la existencia de un gran dragón bajo los cimientos de nuestro convento colonial, edificio con el cual arranca la historia de nuestro lar serrano.

Cuando se estaba construyendo el edificio que hemos mencionado allá por 1562, unos indígenas informó a los frailes sobre la existencia de un gran animal que antes de la llegada de los españoles había puesto en continuo jaque a los nativos de los contornos. habían intentado cazarlo varias veces, pero nunca lo pudieron lograr. tanto fue así, que les infundió un gran respeto que era considerado como una animal sagrado.

Los frailes, aunque un poco escépticos, se dispusieron a atrapar al bestia, conllevados por el entusiasmo de los nativos zacatecos, a lo que se dispusieron prontamente.

Y dicho y hecho, habiéndose logrado atrapar con vida al enorme animal, los frailes se quedaron pasmados, maravillados ante la increíble y fantástica que les resultaba aquella extraña criatura, creyendo entonces que era obra del diablo.

Cuenta la conseja popular, que se dispuso en algún lugar de la iglesia del convento un sitio acondicionado especialmente, y que en un principio fuera una atracción para propios y extraños, que venían atraídos por la noticia de su captura. Los años fueron pasando y alrededor de la gran bestia se fueron tejiendo una de las más singulares leyendas que subsiste hasta nuestros días.

Cuando se hubo atrapado al enorme saurio y llevado a los supuestos sótanos de la iglesia del convento, se hicieron cargo de este los frailes, que un principio se habían rehusado cuidarlo. En un principio permitían ver al dragón, con cuya denominación ya era conocido de todos, pero al ir pasando el tiempo, ya no permitieron ver más a la bestia,. pues argumentaban que era producto de las maquinaciones del demonio para desviar a los nativos de su naciente creencia religiosa, y añadían, que el que lo llegara a ver, condenaría su alma al fuego eterno de los abismos infernales.

Nos cuenta la leyenda, que había determinados momentos en que los encargados de la custodia de éste, desaparecían bajo las galerías o sótano que supuestamente existen bajo el piso de la iglesia del convento, y no se sabía nada de ellos hasta pasados algunos días en que volvían a parecer, dedicándose por completo a sus actividades cotidianas.

Estas extrañas desapariciones de los frailes se hicieron sospechosas a los ojos del pueblo y algunos los asociaban con extraños ritos dedicados al diablo, otros que para purgar quien sabe que negros pecados, más otros; les daban poca o ninguna importancia al misterio de los frailes.

Un día, cuando hubieron bajado a las galerías como era su costumbre, sucedió que hubo un temblor que sólo afectó paradójicamente a la iglesia. Los frailes aparecieron más pronto que de costumbre y con los semblantes descompuestos. Al preguntárseles el porque de su espanto, la contestación que recibieron de aquellos no fue menos que terrible. Pues parece, y así se cuenta hasta nuestros días por la conseja popular, que en la época de la construcción del edificio, cuando se hubo atrapado al dragón, se le tuvo que buscar un espacio, y que fue precisamente bajo los cimientos del mismo, siendo entonces imposible sacarlo posteriormente, por lo que se optó, para que no muriera, alimentarlo lo mejor que se pudiera, por que si el animal falleciera, el hedor sería tan insoportable, que el lugar sería considerado como maldito.

Ahora, en su prisión, el terrible dragón sé había removido acuciado por la fatal hambre que le correía. Ellos sabían, que el motivo por el cual desaparecían bajo el piso de la iglesia era para alimentarlo, y así, calmada su hambre, con su furor no hiciera derrumbar el edificio. Pero aquel día en el que habían bajado, el animal estaba furioso y trató de atacar a los guardianes, pero estos escaparon milagrosamente de sus garras, pensando que con su terrible fuerza haría caer totalmente al edifico, sepultando a todos los que ahí se encontrasen, y sin siquiera poder rezar por la salvación de sus almas, condenada tal vez, al crepitante fuego de los infiernos.

Se cuenta, que desde aquel día se redoblaron los diezmos a la población zacateca que consistía principalmente en aves de corral, y toda una serie de animales domésticos y silvestres, y todo esto iba a parar a la bocaza del dragón. Fue así como se volvió a someter al enorme animal antidiluviano, que por alguna casualidad había prolongado su existencia hasta la Era Cristiana. Al contener al monstruo en su hambre insaciable, jamás intentaría escapar de la prisión en la que se encontraba.

Y se cuenta, con temor supersticioso entre la gente de nuestro pueblo, porque el día en que se dejase de alimentar al monstruo el ¡la iglesia desaparecería! y de entre sus ruinas emergería terrible y amenazador ¡el dragón del convento!..

Y por supuesto, hubo personas que no creyeron en el supuesto dragón y su terrible existencia, ya que suponían que era una astuta y bien urdida mentira planeada por los frailes para atener atemorizados a los indígenas de la región y que aun se mantenían fieles a sus antiguas creencias para obtener de ellos su conversión al cristianismo, y los alimentos necesarios para su propia subsistencia, ya que algunos aun eran hostiles a los hispanos, manteniendo en continuo jaque a estos, y su único refugio era el convento, pero con esta burda mentira, tenían de ellos lo que querían.

Los franciscanos se mantuvieron en pie por mucho tiempos con los que los indígenas les entregaban ingenuamente.

Fue así como tuvo vida el dragón o viborón, como algunas personas le llamaron al supuesto y extraño y terrible animal antidiluviano.

Hasta hace poco y que algunos recordarán aun, que siendo cura de este lugar el señor Aurelio Toriz Mendoza, existía atrás del Altar mayor de la iglesia del Convento, un pasaje secreto que según se dice, se comunicaba con la iglesia parroquial.

Probablemente este pasaje que pasaba por debajo del piso de la iglesia y que era sólo conocido por los curas, fue ocupado en épocas aciagas de nuestra historia local para protegerse y huir de los constantes ataques de grupos subversivos que tenían en jaque a la población como lo fuera durante la independencia, la Guerra de Tres Años y la revolución Mexicana.

Se cuenta también que en este pasaje, que desembocaba en un gran espacio libre bajo la iglesia y que era donde estaba el dragón, teniendo bajo su cuidado un fabuloso tesoro acumulado por los conquistadores españoles que se dejaron venir en avalancha por toda esta vasta región norte, cayendo como aves de rapiña, siendo alimentado con todo lo que requisaban a los indígenas que poblaban este lugar de la sierra poblana.

Este pasaje que iniciaba detrás del Altar Mayor fue tapiado durante el tiempo que tuvo a su cargo ésta parroquia, el presbítero Roberto Espinosa.

Pero la leyenda del dragón, cierta o no, acecha aun en la mente popular, pues el día en que se deje de alimentarlo, las paredes de este hermoso edificio colonial; orgullo de nuestra historia zacateca ¡dejará de existir!


Leyenda Popular


"Tres Leyendas"

"EL ViBORON"

Al terminar un día de ardua labor en el campo, cuando ya las estrellas se prenden en el cielo, al amparo de la rojiza luz de una fogata, el abuelo comenzó su narracion de esta manera: hace ya mucho tiempo, tanto que se pierde en el polvoriento baul de mi memoria, sentado en las piernas de mi padre, escuché la historia que le relató su abuelo, y que ahora les cuento.

Despues de que un espanol de nombre Alonso y de apellido López de Ávila descubriera este lugar, ya entonces nombrado Zacatlán, llegaron otros hombres, españoles tambien, con vestimenta bastante extraña a nuestras costumbres, vestían una especie de enagua larga que les cubria todo el cuerpo, anudado en torno a su cintura un grueso cordon, algunos con la cabeza parcialmente rapada y colgando de su cuello otro cordon que sostenia una cruz y como única arma su palabra, ya que sus manos sostenian otra cruz, en lugar de la espada como lo hacian sus companeros, según ellos esta cruz era el único signo que debiamos venerar, estos hombres se decían franciscanos y entre si se llamaban hermanos.

Hicieron a un lado a nuestras creencias religiosas y nos prohibieron rendir culto a nuestros dioses camaxtli, xihutecutli, ehcatl, tonantzin y todos aquellos ~que de antiguo veneramos. destruyeron nuestros cues y en su lugar intentaron levantar otro adoratorio mas propio a su dios, sobre el mismo altar en que teníamos el nuestro. Para lograr esto acudieron a nuestra gente, entre la cual, unos por convencimiento y otros por temor a los castigos eternos que estos hombres pregonaban, accedieron a trabajar en esta obra, y asi dieron inicio en atmatla, (lugar de "agua a la mano") a lo que segun decían sería la casa de su dios, llamada convento. esto disgustó a nuestros antiguos dioses quienes para castigar esta traición descargaron su furia enviando sobre nuestra gente una terrible epidemia de viruela que los hacía morir en grandes cantidades, tan grandes que los trabajos fueron suspendidos, decían los mas viejos que ya estaba dispuesta la campana que sería colocada en esta construcción, la cual llamaría a todos a la casa de este nuevo dios, pero los dioses nuestros, celosos, hicieron que cayera en la primera cascada del cercano rio y que hasta la fecha, el viemes santo de cada año se oye que repica, con funebre tanido dentro de las aguas; todo esto fue motivo para que, ya sea por temor o conveniencia, se eligiera el nuevo lugar para que se edificara el tan deseado templo, este fue señalado dos kilometros hacia el norte, que es donde se encuentra actualmente la ciudad do Zacatlán.

Según contaba el abuelo de mi abuelo se dio principio a la obra iniciando unas grandes excavaciones, pues según dicen cada una de las columnas del convento que estan a la vista está sostenida por otra subterranea de igual espesor y tamaño y que debajo de la nave central hay un amplio espacio y un tunel que comunica a alguna de las casas cercanas, tambien se dice que en este espacio brota agua de un manantial que se llama " ajojohuil" y desagua en la barranca en el lugar conocido como " la chichipinga".

Otra conseja que corre de boca en boca sostiene que en la parte subterranea de esta construcción se encuentra una enorme vibora, a la que los nuestro llamaron " viboron" y que este fantastico animal sostiene a todo el convento y debe mantenersele vivo mediante la ofrenda de gallinas, pollos, lechones y otros animales pequeños, es por ello que la gente del pueblo en otros tiempos llevaba una gran cantidad de estos animales para que le sirvieran de alimento a semejante " viboron" pues el dia que este muera se derrumbara el convento al no tener ya quien los sostenga.

Hasta aqui la tradicion oral de mis antepasados, yo no quiero que ustedes me lo crean, simplemente, deseo que al conocerla se pregunten ,sera verdad? ,sera mentira? ~ o es un cuento para dormir a los ninos? ustedes tienen la palabra. yo, por mi parte, considero que al ser relatada por los viejos de mi casa tiene para mi un profundo valor sentimental y forma parte de las tradiciones y leyendas de mi tierra, pues en su ingenua concepcion tiene la inocente expresion del lenguaje popular de nuestra gente y por otra parte se adapta mejor a nuestra realidad, pues en la fantasia popular no tiene cabida el dragon de origen asiatico, que algunos, que oyeron quiza fragmentos de este relato, se empeñan en presentar.

octubre 12 de 1999

M. RODOLFO SALINAS G. (alfonso drasilo)


UNA VIEJA LEYENDA

EIla, es una nina bonita, a la que quiero mucho, no de apenas sino desde hace tiempo. Su bondad y comprension me hace Ilevarla siempre en mi pensamiento, es por eso que al recordarla me viene a la memoria este relato fantastico acerca de

EL FANTASMA DEL CONVENTO FRANCISCANO

Cierto Dia, al pasar frente la vieja casona en la que ahora se aloja La "Casa de la Cultura", la Biblioteca " Prof. Gabriel Herrera Gonzalez"; el Museo "Luciano Márquez" y, en la que anteriormente funciono la "Escuela Lancasteriana de la Divina Providencia" asi como la Escuela "Ramón Márquez Galindo", una Escuela Secundaria Federal y una escuela Secundaria para trabajadores; con una chispa de malicia en sus vivaces ojitos, con curiosidad, y con su vocesita exenta de temor me preguntó: ¿es verdad que en este lugar espantan, que se aparece un fantasma y que muchas personas lo han visto?

Ante esta sencilla pregunta, me sumergí en el viejo arcón de mis recuerdos y de entre ellos emergió este relato que alguna vez escuché en boca de mis mayores: 'EI dia 30 de agosto de 1811, procedente de los Llanos de Apan, al frente de 400 hombres llegó a esta Ciudad, Don Jose Francisco Osorno, para aumentar su guerrilla que luchaba por la causa de la Independencia de Mexico, segun la voz popular muchos de nuestros paisanos se unieron a su causa, y de aquí en adelante esta ciudad fue su lugar favorito.

La guerra de Independencia continuó durante mucho tiempo, las acciones militares se desarrollaban sin descanso.

Osorno se movía en todo lo que en aquel entonces era conocido como el Departamento del Norte, ( seguramente desde Apan hasta los limites con Huauchinango) causando enormes molestias al gobierno Virreinal. Pero esta situacidn no podia durar mucho tiempo y pese a ser gente decidida, ante el poder de las fuerzas realistas fue declinando su buena estrella, sufriendo revés tras revés, al grado que ya desesperado el 6 de junio de 1816, una partida de sus hombres entró en Zacatlan con la orden que previamente les habia dado, la de incendiar varias iglesias de la region dominada por El, prendió fuego al Convento , a la Parroquia, a la iglesia de Tomatlan, a la de Chignahuapan, a las casas de Ejercicios y a algunas casas particulares.

En el Convento las paredes que quedaron en pie fueron derrumbadas en medio de la aflicci6n popular, tambien ordenó pasar a deguelllo a lagente que hiciera alguna resistencia.,~segun refieren crónicas de esa epoca. Quiza arrepentido de tan funesta acción, prometió la reconstrucción de las iglesias destruidas, pero de nada le valió, la gente siguió odiándolo y la promesa nunca se cumplió.

Con esta accion perdió toda la confianza del pueblo, muchos de sus seguidores lo abandonaron por lo que decidió amnistiarse, retirandose a la hacienda de Atlamajac, donde murió el año de 1824, sin precisar la fecha~ siendo enterrado en la iglesia de Chignahuapan.

Cuentan nuestros viejos, y juran ser cierto, que poco tiempo después de su muerte sucedieron cosas muy extranas, pues pasada la media noche un hombre vestido a la usanza insurgente, con el sombrero en la mano, sin que sus pies tocaran el suelo se deslizaba a traves del atrio del Convento, se arrodillaba frente a las puertas y aunque estas permanecieran cerradas las atravesaba como si fueran de papel. Despues se escuchaban gritos, sollozos y lamentos y ya muy de madrugada salía el hombre que había entrado, compungido, con aire de arrepentimiento, y misteriosamente se desvanecía en el aire.

Esto lo vieron muchas personas y juran con la cruz en los labios ser verdad y no producto de la fantasía, por lo que cundió la sorpresa y el espanto, mas aún cuando un soldado que estaba de centinela por ese lugar vio pasar una sombra que se dirigía al Convento, a la cual le marcó el alto, y que esta sombra con voz hueca y despaciosa le contesto: "a mi no se me marca el alto, soy el Jefe Francisco Osorno, ando pagando mis culpas, buscando el perdon Divino para descansar en paz"; se dice que este soldado corrio temeroso a dar cuenta a sus jefes y a los ocho dias de este suceso murió.

El Sr. Cura de este lugar para calmar los animos Ilenos de temor del Pueblo, por medio de rezos, agua bendita y exorcismos, conjuró al fantasma, y durante mucho tiempo no se le volvió a ver. Sin embargo aun subsiste la creencia de que en este lugar espantan, que habitan fantasmas, en la actualidad se dice que como algo inexplicable, que una persona solicito permiso para pasar a los baños de la Casa de la Cultura, le fue concedido, y tras muchos minutos de espera, pese a estar vigilantes para verlo salir, este no salió por lo que entraron a buscarlo sin que lo hayan encontrado, esfumandose misteriosamente y dejando atonitos a quienes este hecho presenciaron.

Este relato es uno más de los que se escuchan en voces de personas mayores que vivieron en tiempos en que la realidad y la fantasia se asocian para perpetuo asombro del ser humano.

Zacatlan marzo 31 de 2005.

(Alfonso Drasilo) M. Rodolfo Salinas G.


EL NAHUAL DE LA CUESTA DE PIEDRA

Sucedió aquí, cuando Zacatlán era un Pueblo muy pequeno, tan pequeno que las casas se agrupaban en diez o doce de las actuales manzanas , siendo todas las demas dependientes de los barrios aledanos, tales como "El bale", " la Cienega" " San Sebastian" " La Cruz del Guardian" " El Brinco" "El Calvario" y otros más.

Pues bien, a unas cinco cuadras del centro de la población, hacia el norte y situada entre " La Cruz Del Guardian" y "el Brinco" en la prolongación de lo que hoy es la calle de Juárez se encontraba una empinada cuesta de piedra, aproximadamente a la mitad de la misma se hallaba una casucha rustica y en ella vivía una mujer de avanzada edad, curandera empírica, pero que, según la voz popular, poseía poderes magicosatanicos por medio de los cuales sanaba enfermos graves, curaba del mal de amores, hacia ojo, y otras linduras propias de su profesion, y aún mas, igual que verdadera bruja dejaba su pata en el "facuil" y se echaba a volar.

Basados en estos rumores, los vecinos del lugar evitaban, lo mas posible, el pasar por este lugar cuando comenzaba a pardear la tarde y más si era de noche. Asi fue durante muchos años, pero ahora va de cuento:

Nunca falta alguien a quien el destino ha señalado para ser testigo presencial o victima de uno de tantos acontecimientos extraños, como el que nos relata este joven que los vivió.

Un día salí de mi casa para venir al Centro y en entretenida charla con mis amigos y una que otra copita de canela. amargo de naranja, menta o mora con itamo, se me fue pasando el tiempo y cuando me di cuenta ya estaba por caer la noche por lo que me despedi y rapidamente tome el camino de mi casa, situada aproximadamente a una cuadra del término de la cuesta de piedra.

Caminaba de prisa y con cierto temor, cuando de pronto, dentro de las tinieblas surgió ante mi un tremendo animal, de pelaje hirsuto, arrojando fuego por la fauces, mostrando unos enormes colmillos al par que echaba lumbre por los ojos; desconcertado pero animoso saqué el revolver que llevaba en la cintura y con mano firme lo accioné, pero a pesar de oprimir el gatillo varias veces este no disparó, no se porqué el animal me dejó pasar y al llegar a mi casa conté a mi padre lo acontecido, me escuchó atentamente, y luego, con aquelia sabiduría que dan los años me dijo "Ese animal que te salió no es cosa buena, es el Nahual, alguien que quiere asustarte, hacerte daño o vengarse de algo que sin querer le hayas hecho; para otra vez, si es que el susto no te lo quita. el andar de noche, saca las balas de tu pistola, márcalas con una cruz en la punta, y si el animal te sale otra vez, haz la señal de la Cruz y dispárale en nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo.

Pasó un poco de tiempo, y nuevamente los amigos y la novia hicieron que me olvidara del tiempo: y otra vez de regreso a casa ya tarde.

Confiado en el consejo de mi padre ni siquiera se me ocurrio ir por la otra calle cuando de pronto a media cuesta veo al animal misterioso y diabólico que me cerraba al paso.

Sin pensarlo más tomé el revolver me persigné y avancé confiado hacia aquel espantoso animal, que gruñía enfurecido y tiraba fieros zarpazos, sentir el fuego de sus fauces y el brillo hipnótico de sus Ojos me hizo reccionar y apreté el gatillo una, dos, tres veces quiza las seis de la carga completa y al ruido de las detonaciones me hizo volver a la realidad, para ver como la fiera en prolongado alarido que parecia una queja daba un salto perdiendose en la espesura de la milpa y en la obscuridad de la noche.

Eché a correr hacia mi casa a la que llegué jadeando y nervioso a contar a mi familia to que me había pasado; me escucharon con mucha atencion, sin dudar de mis palabras, menos aun cuando mi padre dijo: " sabia que no podia fallar la recomendación que te hice y si dices que gritó como adolorido es sin duda porque lo heriste; ya mañana tan pronto como amanezca saldremos ya, tus hermanos y yo a buscar a este egendro del demonio"... y asi fue.

Encontramos un rastro de sangre el cual fuimos siguiendo como un kilometro, aproximadarnente , y ahí, entre la milpa estaba tirado el Nahual, tenia forma de hombre pero en la frente unos pequefios cuemos, colmillos grandes y afilados, el rostro de color oscuro, casi negro y las piemas de chivo, en lugar de zapatos unas enormes pezunas y en el coxis un rabo puntiagudo en forma de pequefa flecha.

Decía la gente que este demonio era el que le daba poderes a la bruja, porque al morir este, la vieja desapareció sin dejar rastros y nunca mis volvió a aparecerse el Nahual en la Cuesta de Piedra. ¿Quien fue el joven autor de esta hazana?, se ignora; la tradicion, unicamente oral, no lo menciona.

Asi termina esta historia que pasa a formar como una más de las tradiciones de nuestro pueblo, nacida en una epoca de tan arraigada credulidad que, de manera oculta o solapada, difundió la Inquisición a través de sus Autos de Fe y tormentos espantosos a Brujas, Brujos y Nahuales.

M. Rodolfo Salinas G.

Enero del 2006


LA NOCHE DEL DÍA DE MUERTOS

Había un individuo llamado Luis, que estaba temeroso o curioso porque iba a llegar el día de muertos pues, cuando se daba cuenta que el mes de octubre se estaba acabando, tan solo que los días pasaban, llegó el 31 de octubre, se atemorizó porque le habían contado los vecinos que la noche de día de muertos espantaban en esa casa, él no les creyó cuando la compró,-se dijo: así mismo que tan solo son rumores de la gente, y que tal vez no lo quieran como vecino, pero le entraba la espinita que si realmente era cierto o no, se dijo esperaré ese día, entonces el 1 de Noviembre al llegar la noche del jueves, se fue a acostar entonces como eso de las 12:00 de la noche tocaron la puerta ,se despertó al escuchar que tocaban, pero -se dijo: quien podrá ser a estas horas, pues no hizo caso y prefirió no levantarse, se volvió a dormir, al día siguiente 2 de Noviembre la noche del viernes prefirió quedarse despierto y leer un libro, a lado de el tenia una taza de café y su pan, al llegar las 12:00 de la noche se escucharon campanadas de la iglesia, de pronto tocaron la puerta,- se dijo: han de ser los niños que vienen a pedir su calavera, se levanto a abrir la puerta no era nadie, entonces cerró, siguió leyendo su libro; de rato tocaron la ventana dijo: esos niños que estarán jugando conmigo, que se levanta y se acercó a la ventana al mover la cortina vio hacia la calle algo que flotaba en el aire, era gente se dijo: que raro, estos serán los muertitos que vienen por sus ofrendas, se quedó sorprendido, porque se veían tanto como niños y gente adulta, estarán tocando mi puerta para llevarse mi ofrenda pero no puse, por eso estarán tocando mi puerta, creo que el próximo año la voy poner y que puedan entrar sin pedirme permiso, creo que saben quien la puso y quien no, después de reflexionar que es importante una ofrenda. Al estar observando hacia la calle las almas que iban caminando una de ellas le dijo adiós; se sorprendió y que alza la mano Luis correspondiéndole, después de rato cuando ya no se veía nadie se fue acostar.




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